El sábado fue un día especial, realizamos un primer voluntariado ambiental en un entorno periurbano tan significativo como es el Campus Universitario de Cartuja. Este voluntariado persigue retomar un proyecto ambicioso que desgraciadamente ha vivido un paréntesis de 4-5 años. Durante años, dentro de programa “Ecocampus Granada”, se impulsó un proyecto que pretendía mejorar la biodiversidad de los campus universitarios, transformar esos espacios urbanos y periurbanos en espacios permeables a la fauna y flora, en islas de vida. Dentro de las iniciativas que se pusieron en marcha se intentó que una pequeña superficie junto a la Facultad de Psicología concentrara la mayor parte de nuestros esfuerzos. Allí se crearon 3 charcas (una con aguas permanente y otras dos temporales), dos grandes hoteles de insectos, se colocaron cajas nido, se plantaron diversas plantas autóctonas desde aromáticas hasta árboles, etc. Todo realizado con voluntariado y realizándose siempre una formación y sensibilización previa para garantizar una calidad en las labores y una buena motivación.
El día 2 de diciembre volvimos a ese espacio, principalmente realizamos las labores de mantenimiento y reparación necesarios tras el paso del tiempo. Fueron muchas pequeñas tareas abordadas por pequeños equipos de voluntarios que realizaron sus tareas de forma coordinada y supervisada.
En las charcas se procedió a la eliminación de piedras, ramas y otros elementos que han caído en las cubetas. Se ha intentado arreglar las zonas donde han aparecido grietas u otros desperfectos (aunque aún quedan algunos desperfectos por abordar). También descolmamos los decantadores, estructuras que precisamente sirven para que no entren sedimentos en las charcas, aunque sí agua (estructuras que han funcionado bien, pero requerían mantenimiento). También quisimos realizar mejoras en las charcas y realizamos varios posaderos para los pájaros que suelen visitar las charcas. También creamos una nueva zona con vegetación en la única charca que no tenia aun plantas, introdujimos juncos. Otras dos mejoras destacadas fue cementar el decantador de una de las charcas (para mejorar su durabilidad) y crear una red de captación de agua para intentar que aumentar el agua en nuestras charcas.
Aunque las charcas se llevaron esta vez la mayor parte del protagonismo también disfrutamos abriendo 3 cajas nido para ver si habían funcionado y había anidado alguna ave. De las 3 en 2 de ellas descubrimos un nido y en el tercero un intento de nido. Esto supone un gran éxito de ocupación. Destacamos que en uno de los nidos había 3 huevos que no eclosionaron. Nos quedamos con muchas ganas de continuar con esta necesaria revisión de cajas.
Se abordaron más tareas como plantar 2 especies más de plantas del mediterráneo que no existían en este “parque temático”, un lentisco y una cornicabra, así como añadir un rosal más.
Para una sola mañana, estuvo muy bien, nos quedaron muchas tareas para seguir intentando crear una isla de vida con participación ciudadana y mucho cariño. Volveremos a este lugar en primavera y nos esforzaremos para que no se vuelva a producir un paréntesis tan grande en esta iniciativa.












Un comentario sobre “Creación participativa de una isla de vida y diversidad.”