Crear un bosque restaurando una antigua escombrera es una tarea ardua y lenta, hacerlo solo con participación ciudadana, es un reto aún mayor. Por qué complicarse entonces. Pues porque la participación fomenta una educación en valores, refuerza el sentimiento de pertenencia e identidad, mejora los lazos comunitarios y las relaciones personales, etc. En definitiva, el hacerlo “entre todos/as” es una estrategia para lograr una mayor vinculación entre el territorio y sus habitantes, lograr un entorno más saludable y una sociedad más cohesionada y sensibilizada con su medio. Vamos, en resumen, y por no alargar esto más, que merece la pena el esfuerzo físico y mancharse un poco…
Una vez aclarado esto, diremos que esta antigua escombrera esta en Escúzar, y que como se quiere crear un bosque con todo ese pueblo este proyecto se llama Bosque Pueblo. Esta iniciativa empezó hace unos meses y el pasado 28 de febrero, día de Andalucía, logro dar un paso significativo. Nos juntamos unas 34 personas del pueblo junto con otras 9 personas “forasteras” que vinieron a través del programa ECO DÍAS, personas voluntarias que por unas horas fueron unos habitantes más de Escúzar.
Abordamos las siguientes tareas:
- Un equipo estuvo trazando los caminos y marcándolos de piedras, nuestro bosque tiene caminos pues queremos que sea visitado, usado y disfrutado por los humanos, estos son un ingrediente más del ecosistema. Preferimos trazar caminos para que las personas caminen fuera de las zonas que vamos a plantar o sembrar, que el uso del espacio sea sostenible y no genere grandes impactos en el bosque. Ya casi tenemos definidos todos los caminos que tenemos planteados.
- Plantamos todo el lateral que linda con un barranco, un lateral donde hemos plantado una pequeña franja de especies con mayores requerimientos hídricos, especies muchas de ellas de “ribera”. Entre ellas están sauces, álamos, fresnos junto con algunas espinosas como el endrino. En esta zona logramos dos ejemplares de un porte mayor como son un serbal y un arce que son dos especies autóctonas, aunque poco comunes en nuestros bosques.
- Cerca de la “plaza”, espacio que quiere ser el espacio central del uso “humano” del espacio plantamos un ejemplar de olivo, un homenaje a Andalucía en su día, y es que este posiblemente el árbol que mejor simboliza nuestra cultura. También plantamos una sabina, otra planta autóctona pero poco común en nuestra tierra (revindicamos que queremos que este bosque refleje la diversidad de nuestro territorio).
- Realizamos la plantación de plantas aromáticas rodeando los hoteles de insectos que instalamos hace uno meses en el bosque. En estos ya empezamos a ver movimiento de insectos como abejas que ya empiezan a hacer uso de los mismos. Las plantas aromáticas tienen sentido por sí solas, pero es que además van a ayudar a mejorar la población de “bichos”, entre ellos los transcendentales polinizadores, como las abejas o las mariposas.
- Otra tarea que asumimos fue “dar un repaso” a la zona que plantaron los escolares en otoño. Siempre revindicamos que reforestar es un proceso, plantar es el primer paso al que luego le tienen que seguir otros pasos como son el mantenimiento, riego, etc.
La última labor que asumimos fue festejar todos juntos el día de Andalucía, todos nos sumamos a la fiesta organizada por el Ayuntamiento con motivo del Día de Andalucía.
Queremos, antes de cerrar estas líneas, agradecer al Ayuntamiento de Escúzar, a la Asociación Huella Verde y a la Fundación Caja Rural de Granada y a IDEA por hacer posible este día. Pero, sobre todo, agradecemos a los habitantes de Escúzar y a los voluntarios de ECO DÍAS su ilusión y pasión.

















