A la no se cuantas… va la vencida. Visita Guiada Prado Negro-Las Mimbres por la Acequia del Fardes.  

¡Por fin!

Hemos perdido la cuenta de cuantas veces convocamos la visita por espacios naturales “Prado Negro las Mimbres por la acequia del Fardes”, y cuantas veces tuvo que ser aplazada por predicciones meteorológicas. Pero ya podemos decir que hemos tenido la oportunidad de disfrutar de este magnífico entorno del Parque Natural Sierra de Huétor, el pasado sábado 9 de mayo, por fin, nos quitamos la espinita.

Y eso que el tiempo volvía a amenazar con aguas, aguas que nos cayeron suavemente solo durante los primeros 5 minutos de la actividad, pero que no desanimaron a un significativo número de participantes que no se dejaron amedrentar por las predicciones. Y de paso, que tuvieron la oportunidad de llevarse para el recuerdo un día primaveral húmedo en un entorno que se nota que ha gozado de las abundantes aguas de esta temporada. Gracias a todos por acudir y participar en esta nueva actividad desarrollada en el programa Ecodías de la Fundación Caja Rural de Granada.

Completado el equipo de andarines en la aldea de Prado Negro, iniciamos la jornada visitando algunas de las cascadas de cabecera del arroyo de Prado Negro, que como no, en un entorno calizo cargadito de agua y rezumante de la misma, nos regalaron una estampa singular, en un estrechamiento rocoso de gran belleza. No parecía que estábamos en el sur andaluz, sino más bien en zonas más norteñas, con un verde intenso primaveral, suelos cubiertos de tupido verde y majuelos, tomillos y demás plantas con una bonita floración.

No sería el primer paisaje resultante de la ligera erosión/disolución que el agua realiza sobre las rocas calizas sin parar a lo largo de los tiempos, todo nuestro andar se enmarcaba en unos farallones rocosos resultado de este perpetuo discurrir de las aguas, pues, nuestro siguiente protagonista, la Acequia del Fardes, debe su origen a este fenómeno.

Primero tuvimos la oportunidad de visitar el origen de cabecera de esta infraestructura de origen árabe que, tras un discurrir de aproximadamente 15 kilómetros, llevaba en agua a las zonas de cultivo del entorno de Cogollos Vega. Ahí tuvimos la oportunidad de poner en valor esos pequeños humedales, charcas, pantanetas, albercas, o como queramos llamarlas, que tan importantes son como fuentes de agua en nuestro clima mediterráneo. En este inicio de la acequia se concentra la población de un caracol que solo está en dos o tres puntos más de todo el mundo.

Desde ahí recorrimos parte del trazado de la acequia del Fardes, entre un bosque mixto de encinas y quejigos de gran belleza y acompañado por el enorme conjunto de plantas acompañantes de estas formaciones. Majuelos, agracejos, torviscos, rosales, gran cantidad de aromáticas, mimbreras, linos, trepadoras, etc. y una gran cantidad de flores, donde destacaron las peonías, deleitaron nuestro caminar. Deleite al que se añadió el gran número de paisajes sonoros que nos regalaron las muchas especies de pájaros, que nuestros paseantes fueron anotando en una lista muy nutrida.

Al final de ese paseo, una simpática actividad en la que todos los participantes se convirtieron en un tramo de acequia, nos permitió reflexionar sobre la importancia de las acequias tradicionales como origen de multitud de recursos ecosistémicos de los que nos beneficiamos todos.

De vuelta, ya entre zonas de pinares de repoblación, identificamos algunas especies utilizadas durante las mismas y aligeramos el paso para llegar a un punto final de la jornada, donde, recién sentaditos en el autobús, cayeron otras gotas. Parecería que lo habíamos programado así.

Así que, una jornada primaveral encapotada, acorde con el verdor de esta zona del Parque Natural, en la que creemos que todos disfrutamos y nos alegramos de habernos levantado de la cama.

Hasta la próxima.

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