El pasado 13 de junio realizamos la visita guiada “El Sacromonte” con la que damos por finalizada la 3ª edición del programa ECO DÍAS de la Fundación Caja Rural de Granada. La última actividad de la temporada nos llevo a recorrer y desvelar el que posiblemente sea el barrio más singular de Granada. Además, por ser un día tan especial duplicamos las plazas que normalmente ofrecemos y también doblamos el número de guías.
El Sacromonte sorprende con su historia marcada por ser un barrio extramuros que siempre ha sido un lugar de acogida permitiendo, desde hace siglos, “nuevos comienzos” de personas muy diversas. Esto se explica por ser un lugar que ofrece unas viviendas trogloditas (cuevas) que han servido de confortable y sostenible hogar a gitanos, moriscos, sefardís, etc. Y aunque incompresiblemente este barrio se quedo fuera del paraguas del Patrimonio de la Humanidad (que disfruta su vecino Albayzín) fue una de las cunas del Flamenco (que es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad) fruto de ese crisol de culturas que cruzaron la muralla Nazarí e iniciaron una nueva vida en este lugar.
Además de este Sacromonte más social, cultural y humano, esta “montaña sagrada” tiene unos capítulos históricos que pudieron haber tenido trascendencia mundial. Unos sucesos que en otra parte del planeta hubieran dado lugar a una serie de éxito para las mejores plataformas con varias temporadas. Todo comenzaría con la legendaria historia de San Cecilio, un árabe que fundo la Iglesia granadina, y el descubrimiento de sus restos a finales del siglo XVI junto a unos extraños “evangelios”, los Libros Plúmbeos. Estos hallazgos supusieron la creación de un complejo religioso (La Abadía) y una relevante ruta de peregrinación en torno a la tumba de este santo. Pero los Libros Plúmbeos también supusieron la apertura de un debate teológico sobre las diferencias entre las grandes religiones monoteístas. Y como en toda buena historia luego viene un desenlace inesperado, en donde todo (parece ser) es un complot urdido por los moriscos, un pueblo enraizado en Granada que luchaba por sus derechos y poder quedarse en su tierra. Es difícil hacer un resumen escueto de una historia tan apasionante que desgraciadamente pocos granadinos/as conocen. Si el lector no la conoce le animamos a informarse o a venirse con nosotros la próxima vez que realicemos esta visita.
La visita al Sacromonte ha sido una magnifica guinda a un pastel que ha supuesto esta temporada de ECO DÍAS. Ha sido una edición marcada por un tren de borrascas que nos ha traído la necesaria agua, pero que ha generado muchos cambios en el calendario inicial. También ha sido una temporada de crecimiento y consolidación, lo mismo no deberíamos decirlo nosotros, este programa sigue escalando y aún no ha tocado techo. Esperamos que muy pronto podamos dar la noticia de su deseada continuidad.
Nuestras últimas palabras de esta pequeña publicación son se agradecimiento, a la Fundación Caja Rural de Granada, por impulsar este programa y, como no, a las preciosas personas que participan con entusiasmo y curiosidad en las actividades.








