El pasado domingo 25 de octubre realizamos la primera de las actividades de voluntariado de esta cuarta edición de Ecodías, proyecto de la Fundación Caja Rural de Granada. Una actividad en la que colabora de forma muy especial la Asociación Huella Verde de Granada.
Y parece que había muchas ganas de empezar esta tipología de actividades, pues la demanda de participación fue alta, cubriéndose todas las plazas, y luego, el día de la verdad, incluso se presentó más gente de la esperada, ¡Qué alegría! cuanta más gente se sumen a estas iniciativas, mayores impactos positivos dejaremos en nuestro medio natural.
El objetivo de la jornada fue doble, pero con una visión global, seguir enriqueciendo lo que será la segunda charca temporal que hacemos en el Parque de las Canteras, que no solo beneficiará al sapo corredor, sino que aporta un recurso básico, la preciada agua, aunque sea de manera temporal, para otros muchos habitantes del entorno.
Por un lado, hecha ya la charca en pasadas actividades de Ecodías, en esta jornada hemos empezado a construir la vaya perimetral que protegerá la lámina de agua de posibles “visitantes no deseados”. Así que, picachones en mano, nuestros forzudos participantes, abrieron unos hoyos donde introducir los pilones de sujeción de la vaya, los rellenaron de piedras y vertieron cemento en los mismos. Ahora dejaremos fraguar la mezcla para que estén sólidamente sujetos al suelo y que nadie los pueda retirar. Y en la próxima actividad del sábado 21 de noviembre, colocaremos la valla de protección. Por cierto, que las lluvias pasadas ya dejaron una pequeña lámina de agua, lo que quiere decir que el trabajo previo de creación del hoyo e impermeabilización del mismo parece que se hizo muy bien.
Por otro lado, el complejo se ve enriquecido por un “hotel de bichos” de grandes dimensiones. Ahora que el tema de la vivienda anda como anda, queremos contribuir a que “los bichos” no tengan tanto problema para encontrar un lugar confortable donde residir, quién fuera bicho, ¿verdad? Y lo que pase dentro del hotel, entre bichos diferentes…ahí se queda. Pero para tener diversidad de bichos, hacen falta diversidad de habitaciones. Y a mayor diversidad, mayor cantidad de servicios ecosistémicos aportarán al entorno.
Así que, poco a poco, con palets reutilizados, fuimos creando las diversas plantas del hotel, y en cada planta, cuatro habitaciones distintas hechas con materiales distintos. Así que distintas cuadrillas de participantes recolectaron esos materiales, hojas, piñas, madera, piedras, cañas retiradas del entorno (son plantas invasoras) y troceadas adecuadamente, cartones, etc. Se colocó un techo final y una malla de protección para evitar pérdidas de materiales y entrada de animales de grandes dimensiones. ¡Y listo! hotel construido. Ahora solo falta una buena oferta y que se vayan llenando las habitaciones.
Además, se realizaron labores adicionales, como retirar protectores de plantas de otras temporadas, retirar bebederos de pájaros que serán recolocados con la llegada del próximo verano, regado de plantaciones anteriores.
Y que buen ratico de desayuno a la sombra de los pinos…(eso me suena de algo fonclórico).
Un grupo mixto de todas las edades, de distintos orígenes, con distintas formaciones e intereses…pero con un objetivo común, mejorar el entorno natural y disfrutar de un día estupendo con otros participantes. Gracias a todos por vuestra implicación. Nos vemos en la próxima.












